El món més bonic. Lynx, 2007.

Un pequeño libro de lobos pequeños.

Una aventura que en ciertos momentos me recordó las lecturas de Jack London y también la serie de Jackie y Nuca. Disponía de poco tiempo para hacer el encargo, así que el lápiz y el ordenador fueron las técnicas escogidas.

Intenté aportar una dimensión épica al texto mediante composiciones un tanto cinematográficas en algunas de las composiciones de doble página.

En casos como éste, el dibujo se transforma en una herramienta fundamental para darse cuenta de las proporciones de las cosas. Por ejemplo, comprobar la majestuosidad de las alas de un águila.