Crisol y su estrella. SM, 2006.

Para este libro decidí no trabajar la acuarela a sangre, dejando que ella misma crease sus propios márgenes. Trabajé con bastante fluidez, y quería que esto se viese en el acabado final.

En la segunda ilustración, utilicé un recurso compositivo que he vuelto a repetir en una escena del libro El camino que no iba a ninguna parte: una muchedumbre mirando hacia un punto concreto.

Guardo muy buenos recuerdos del trabajo de este libro.

El año de su publicación, una de las ilustraciones se utilizó como postal de navidad por la editorial Cruïlla.